UD 14. Frankenstein y la electricidad: ¡Levántate y anda!

A fines del siglo XVIII el anatomista italiano Luigi Galvani experimentaba sobre un nuevo fenómeno: la “electricidad animal”. Bajo ciertas condiciones, tocando con un bisturí las patas de una rana muerta, el animal se sacudía como si estuviera vivo. En realidad, los experimentos de Galvani demostraban que el contacto de dos metales en una solución salina podía producir electricidad y condujeron más tarde a la invención de la pila eléctrica por parte de otro italiano, Alessandro Volta. Pero en un primer momento dieron lugar a la creencia de que la electricidad podía devolverles la vida a los muertos. De alguna manera, parecía que muerte + electricidad = vida.

Esta idea tuvo mucha influencia en la literatura. En 1816, el poeta inglés Percy Bysshe Shelley y su amante Mary Wollstonecraft (con quien se casó ese mismo año) se encontraban temporalmente en Ginebra y solían pasar largas veladas discutiendo de diversos temas con su vecino Lord Byron. En una de esas ocasiones hablaron sobre las experiencias de Galvani. La idea de resucitar a los muertos con la ayuda de la electricidad era un tema interesante para una novela y los tres amigos decidieron escribir algo al respecto. O, por lo menos, intentarlo.

El resultado fue Frankenstein, escrita por Mary Wollstonecraft y firmada con su apellido de casada. En el prólogo a la edición de 1831, la propia autora cuenta cómo se le ocurrió el argumento: “Quizá fuera posible reanimar un cadáver. El galvanismo había sugerido cosas por el estilo. Quizá fuera posible fabricar los elementos de una criatura, reunirlos e infundirles calor vital”.

Según los conocedores del tema, Frankenstein puede considerarse la primera novela de ciencia ficción de toda la historia, donde un fenómeno científico jugaba un papel central en la trama. Y, seguramente, contribuyó a mantener la creencia de que muerte + electricidad = vida. Todavía a principios del siglo XX eran populares las llamadas “terapias galvánicas” que prometían curas milagrosas mediante la aplicación de electricidad. Se aseguraba que los dolores de cabeza, el reumatismo y hasta el cáncer o la tuberculosis podían curarse con shocks eléctricos.

Fuente:

Claudio H. Sánchez

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-1843-2007-12-29.html

Cuestiones:

  1. Define los conceptos siguientes: electricidad, solución salina, galvanismo y shocks.
  2. Elabora un resumen de unas cinco líneas con las ideas fundamentales del texto.
  3. Las ancas de rana del experimento de Galvani ¿Realmente cobraban vida?
  4. Las terapias galvánicas eran un fraude, no solo no curaban si no que podían matar al paciente. ¿Qué opinas de los falsos tratamientos curativos? ¿Crees que es algo pasado o todavía ocurre?
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